Saúl Hernández nos habla sobre el mensaje tras los votos

Por: David Penado

Según el politólogo Saúl Hernández Alfaro, el desarrollo de la elección se dio sin mayores eventualidades. Esto tomando en cuenta que siempre se presentan situaciones que resolver en cuanto a organización y logística, a pesar de haber seguido un procedimiento normal respecto al de años anteriores.

Participación ciudadana

Sobre la participación de la ciudadanía en el proceso, señaló que los elementos en esta elección que pronosticaban una motivación del electorado por la presencia de un actor nuevo que rompe con el bipartidismo, no se ve reflejado en la afluencia al voto.

Hernández calificó esta elección como una de baja participación, y agregó que esto podría ser un signo de que para la población votante, el sistema de partidos en El Salvador está obsoleto.

Además, añadió que si el proceso mantiene la tendencia que se ha percibido, podría pensarse que las diferencias en los resultados no serían tan amplias como se esperaban.

Hernández afirma que las repercusiones de la diferencia entre las estadísticas esperadas y las que obtenemos del proceso son un poco inciertas. No debería sorprendernos que las fuerzas políticas monten conferencias de prensa y llamen a la movilización, esperando que estas manifestaciones no sean relevantes en cuanto al proceso de conocer los resultados electorales.

Sobre el papel de los candidatos en contienda

Hablando de aspectos novedosos para esta elección, sostuvo que los candidatos en contienda no aportaron ninguno. No identificó valores agregados y comentó que las campañas cada vez más van perdiendo contenido y parecen enfrascarse en la idea de elegir el eslogan y la campaña publicitaria más efectiva.

Los planes de gobierno fueron presentados con poco tiempo de anticipación al día del proceso electoral, y es un hecho al que no le prestamos mucha atención, indicó Alfaro.

Afirmó que ha sido una elección donde se refleja la importancia de que los partidos políticos se reestructuren, incluyendo su iderazgo y otros aspectos, apuntando que mientras esto no pase, seguiremos teniendo perfiles no idóneos y poco técnicos.

Sobre el voto nulo

Para el politólogo, todavía es muy difícil saber cuál será el comportamiento del voto de castigo, porque no se cuenta con ningún dato al respecto. Sin embargo, señala que si hay un contexto en el cual existe un alto descontento, la nulidad se vuelve una herramienta.

Si vemos un número abultado de nulidades, Hernández sugiere que esto reforzaría la hipótesis de que ante una baja participación con alta nulidad, hay un mensaje claro para los partidos políticos: Que no despiertan el interés de los ciudadanos al representarnos.

Indica que esto no sería una sorpresa y reforzaría la idea de que el sistema necesita presentar ofertas nuevas para despertar el interés de la ciudadanía.

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